jueves, 30 de abril de 2015

CUESTIONES TÁCTICAS


Rusia. Luego de 25 años de capitalismo, la burguesía en el Poder, recuerda por necesidad, a sus héroes de la 2ª.guerra, ocultando las razones de su heroísmo

Por hersh zakheim


Con motivo de cumplirse 70 años, de la Victoria Soviética sobre el Nazismo, se ha iniciado en Rusia, una intensa propaganda, resaltando a los soldados héroes, pero ocultando adrede, que esa lucha, fue hecha en defensa del socialismo.
desfile en Moscu 1
Con motivo de cumplirse 70 años de la Victoria Soviética sobre el Nazismo, se ha iniciado en Rusia  una multidinaria propaganda ,  que abarca  aspectos de la 2a. guerra, resaltando a los soldados héroes,  pero ocultando  adrede, que esa lucha  fue hecha en defensa del socialismo, contra el ataque capitalista de Alemania, obedeciendo las  órdenes del imperio anglo yanqui.
Tratan así,  de separar la motivación ideológica,  del heroísmo que los soldados rusos,  demostraron en la 2ª. Guerra,  remarcando  y dándole  preponderancia en cambio,   al amor nacionalista por la patria Rusia.
Pretenden  así demostrar,  que es lo mismo dar la vida en el campo de batalla,  por el dominio feudal del Zar antes,  o por los negocios y las propiedades  de 100 oligarcas y de  la Clase Media ahora,  que por la patria de la Revolución socialista de Octubre de 1917,  la patria de la igualdad de todos, en la propiedad y en  el reparto de la riqueza, la patria sin clases.
Es evidente, que el hecho de haberse postrado,  al pie de la ideología del capitalismo, reverenciando la explotación del trabajo ajeno, la insolidaridad, la  codicia individual,  el consumismo  estúpido del Dios Mercado y descender  a la cultura bárbara, que acompaña al sistema ,no salvo a la nueva Rusia capitalista,  del ataque de sus colegas del Imperio.
Estos exigen,  como buenos capitalistas,   menos competencia, más subordinación  y además  pretenden,  territorio, bienes y recursos estratégicos de la naturaleza,  que abundan en la Patria de Lenin.
Ahora el Gobierno Ruso,  preocupado como un alumno,  frente a la agresión de su profesor en  capitalismo,  el Imperio anglo yanqui, busca desesperado motivaciones ideológicas,  para enfrentar el ataque.
Hasta ahora,  en estos 25 años de capitalismo,  el silencio pasivo del pueblo ruso,  herencia trágica  del Estalinismo y las ventajas materiales que dejo el Socialismo real,  facilitan a la oligarquía y las flamantes clases medias ladronas, mantener el poder en Rusia.
Pero ahora  la agresión de USA,  ha introducido un elemento perturbador,  no solo en el terreno de lo material, como es la agresión económica y militar,  sino  en el ideológico, por la  confusión que crea en los defensores del capitalismo y sus injusticias.
Este ataque actual vía Ucrania,  del Capitalismo central a  Rusia,    no es más que la continuación,  del que se realizó  entre  1918 y 1921,  en apoyo del Ejercito Blanco de Zar,  que combatía al comunismo incipiente.
Continuo en 1941,   a través del enviado especial, del imperio anglo yanqui,  Adolfo Hitler y su ejército suicida,   construido con apoyo,  de los millonarios norteamericanos y con el único objetivo de destruir a la URSS.
Siguió  después,   con la Guerra Fría  de los yanquis,  que se prolongó,  hasta que la Nomenclatura del Partido Comunista de la URSS,  decidiera alrededor de los 90 ,  traicionar los ideales del socialismo, involucionando hacia el capitalismo,  para apoderarse privadamente de los bienes , de todo  el pueblo trabajador  ruso .
Se reinició, después de  8  años de intervalo,   en 1999 con el ataque contra Yugoeslavia y continúa hasta lo de Ucrania, pasando por varias agresiones,  amenazas  y el  acercamiento constante, de bases y armas a las fronteras rusas.
Esta “Guerra” no ha sido hasta ahora, declarada  oficialmente por el Imperio,   a la Rusia capitalista, por un  solo motivo, el temor  a los misiles rusos  y al desarrollo de su industria nuclear, ambos herencia del socialismo, cuya efectividad  supera ampliamente,  a la de los yanquis.
Esta evidente superioridad,  pronostica,  el fin de la impunidad del territorio y de los habitantes del Imperio, acostumbrados hasta ahora,  que las guerras se hacían lejos de casa,  y usando soldados de otros pueblos.
Pero la crisis,  que desde hace una década,  afecta al capitalismo central,  que se acentúa día a día,  sin encontrar soluciones dentro del sistema, puede empujar como lo hizo siempre,  a sus ideólogos,  a correr  una aventura suicida hacia adelante,   para salvar sus privilegios.
Eso significa guerras  y significa estar preparado para defenderse,
Pero no es,  el anacrónico chovinismo nacionalista y religioso del Zarismo,  ni la defensa de  una flamante burguesía  y clase media, usurpadores del Poder,  que cargan sobre su conciencia,  el robo directo  de los bienes de sus trabajadores , el que puede hoy motivar al pueblo ruso , a luchar con el mismo  heroísmo que demostró,  cuando los nazis atacaron el territorio  de su patria socialista,   la patria de todos por igual.
Para defenderse de la agresión  capitalista,  el pueblo ruso deberá encontrar el camino,  que lo devuelva al ideal socialista, esta vez sin tutores,  del estilo de Stalin, dictadores  criminales, que todo lo saben.
Esta vez, deberá el pueblo Ruso, encontrar el camino, para participar activamente  en  el Poder, la dirección y las actividades políticas  y económicas,  de su Patria Socialista,  en  camino  al futuro comunista.
Pues lo crean o no sus cultores,  se  va acercando  la hora, de arrojar al capitalismo,  al  basurero  de la Historia.
Hersh Zakheim

Comunicado de RBC con motivo del 1 de mayo


"día en que los obreros de todos los países conmemoran su despertar
a una vida con conciencia de clase"

“¡Camaradas obreros! Se acerca el Primero de Mayo, día en que los obreros de todos los países conmemoran su despertar a una vida con conciencia de clase, su solidaridad en la lucha con­tra toda violencia y toda opresión del hombre por el hombre, en la lucha por liberar a millones de trabajadores del hambre, la miseria y la humillación. Dos mundos se alzan frente a frente, en esta grandiosa lucha: el mundo del capital y el del trabajo, el mundo de la explotación y la esclavitud, y el de la fraternidad y la libertad”.

Hemos querido empezar esta llamada a la lucha el próximo 1 de mayo, día de los trabajadores, citando al camarada Lenin, en  el manifiesto publicado como volante por el Comité Central y el Órgano Central del POSDR en 1904. Y lo hacemos porque en la actualidad la clase trabajadora parece haber olvidado qué es el 1 de mayo, por qué fue proclamado por la Unión Soviética como día de paro general, y cuáles son sus orígenes y sus objetivos.

Desde 1890, el 1 de mayo es celebrado como jornada de lucha por todos los trabajadores conscientes del mundo, en homenaje tanto a los inolvidables Mártires de Chicago de 1886 como a los héroes del 25 de Octubre de 1917, y en realidad, en honor y gloria de todos los que han luchado, en muchas ocasiones incluso dando su vida, por lograr ese mundo sin explotación del hombre por el hombre que es el faro y la guía de todo comunista.

Vivimos tiempos en el que el capitalismo muestra cada vez con mayor descaro su verdadero rostro de barbarie criminal contra la clase trabajadora y los pueblos del mundo. Su carácter necesariamente imperialista hace que las agresiones contra los pueblos que desean seguir siendo soberanos sea brutal, ya sea como injerencia encubierta en los asuntos internos o como directa intervención armada en forma de matanzas, sangrías o destrucción de fuerzas productivas creadas y acumuladas a lo largo de cinco siglos por parte de su maquinaria de guerraespecialmente la OTAN.

Del mismo modo, asistimos a un periodo de ofensiva del capital contra el trabajo, de constantes recortes de derechos llevados por la euforia del aparente triunfo de la ley del mercado frente a la ley de la igualdad y solidaridad, dos requisitos necesarios para que cualquier hombre pueda disfrutar de la verdadera libertad.

Acogotada por el bombardeo ideológico y el control absoluto de los medios de comunicación e información, la clase obrera, en su mayoría asumiendo involuntariamente la cultura y la ideología burguesa, está en pleno proceso de entrega y sometimiento a la clase que les explota, desorganizados y faltos de unpartido de vanguardia que les dirija y les de esperanza en la lucha por su emancipación social.

Por ello, creemos que es necesario pasar de nuevo a la contraofensiva, dejar de recular, y empezar a unir fuerzas, por encima de dogmatismos y personalismos, tan habituales en el movimiento comunista internacional hoy día y, en especial, en el mundo virtual, donde la organización, la disciplina y la autosuperación personal y como partido con el fin de convertirnos en mejores revolucionarios dejan mucho que desear, pues en definitiva dentro del MCI algunos han echado en saco roto el mandato de derrocar la barbarie capitalista mediante una revolución.

Cambiar la propia consciencia de la vanguardia revolucionaria para que cumpla su obligación de serlo, empezar a ganar a las masas trabajadoras para que vuelvan a recuperar la dignidad combatiente que les hizo conquistar derechos inimaginables a lo largo de la historia, y que hoy se están perdiendo sin apenas resistencia, es nuestra labor, como hemos dicho, por encima de dogmas, oportunismos, siglas y personalismos.

Además de la lucha a nivel estatal, es imprescindible una coordinación creciente de toda la clase obrera internacional. El sanguinario imperialismo se combate con internacionalismo; la barbarie capitalista con organización 
comunista; la explotación con revolución obrera. Hagamos frente al capital, a la clase burguesa, al fascismo imperialista, con todos nuestros medios, pues, como dejo escrito Carlos Marx, en el Manifiesto Comunista, en las palabras que son el lema de la Red de Blogs Comunistas, “los comunistas no tienen por qué guardar encubiertas sus intenciones, abiertamente declaran que sus objetivos solo pueden alcanzarse derrocando por la violencia el orden social existente”.

Volviendo, para terminar, a las palabras de Lenin, no hemos de olvidar, y tenemos la obligación de hacérselo comprender a los trabajadores, que Sólo el proletariado consciente y organizado podrá conquistar para el pueblo la verdadera liber­tad, no una libertad falsificada. Sólo el proletariado consciente y organizado podrá desbaratar todo intento de engañar al pue­blo, de coartar sus derechos, de convertirlo en mero instrumento en manos de la burguesía”.

¡POR UN 1 DE MAYO DE LUCHA Y RESISTENCIA!
¡POR LA UNIDAD DE ACCIÓN DEL MOVIMIENTO COMUNISTA INTERNACIONAL EN POS DE LA REVOLUCIÓN!
¡POR LA CONTRAOFENSIVA COMUNISTA FRENTE A LA BARBARIE CAPITALISTA Y POR LA CONQUISTA DEL SOCIALISMO!
¡VIVA EL 1 DE MAYO REVOLUCIONARIO!

martes, 28 de abril de 2015

Capitalismo e imperialismo ¿una carrera hacia la autodestrucción? Un análisis de Hannah Arendt

En el S. XIX la Revolución Industrial hizo posible una acumulación de capital que en un momento dado tuvo que traspasar las fronteras y la protección del Estado-Nación y correr el riesgo de la incertidumbre en tierras lejanas. Para evitar la posible quiebra de las inversiones debido a circunstancias incontroladas, el Estado tuvo que intervenir y proyectar su poder en el exterior, de manera que, a la vez que se producía el proceso de acumulación del capital propio del sistema capitalista, paralelamente también lo hacía la acumulación de poder del Estado en un imparable e inacabable proceso de expansión cuyo único fin, según Hannah Arendt, es la “autodestrucción”.

Hannah Arendt
En el último tercio del S. XIX la Revolución Industrial hizo posible algo que hasta ese  momento había sido imposible: la producción de bienes de forma masiva de manera que un número sin precedentes de personas podían acceder a ellos, y a la vez se multiplicaba la capacidad de producir riqueza que podía ser reinvertida para seguir produciendo más y más. La Humanidad no había vivido un proceso parecido desde el Neolítico y la aparición de la agricultura, por lo que se inició una transformación radical de la economía, la sociedad y la política del momento.   
La filósofa judeo alemana Hannah Arendt analizó esta transformación y sus consecuencias en su obra “Los orígenes del totalitarismo”. Comenzó su reflexión afirmando que el principal efecto político de la Revolución Industrial fue la destrucción de la Nación, la figura política fundamental y en pleno proceso de construcción tras los periodos revolucionarios en Europa y América a finales del S.XVIII y la primera mitad del S. XX. Esta destrucción se debía a la aparición de un nuevo concepto político: el Imperialismo, que según Arendt es “un proceso permanente que no tiene ningún objeto ni ningún propósito que no sea él mismo”, y sobre todo, tiene “la expansión como objetivo prioritario y constante”.
Los conceptos de Nación y de Imperialismo son incompatibles ya que, afirma Arendt, “la Nación no puede crear imperios porque su concepción política se basa en una unión de territorio, población y Estado. En el caso de conquista, sólo le queda al Estado-Nación asimilar a la población extranjera y forzar su beneplácito; no la puede integrar y no la puede imponer su medida de la justicia y la ley”. Nada más ajeno a las ansias de conquista que el concepto de Nación, que “entendía sus propias leyes como surgidas de su propia y única sustancia nacional; no podían por ello tener ninguna validez más allá de su propio pueblo y de su territorio nacional”, escribió Arendt.
Es decir, para los burgueses nacionalistas de la primera mitad del S.XIX, aquellos que protagonizaron los procesos revolucionarios que pusieron fin a la hegemonía de la monarquía absoluta y de la aristocracia, el concepto de Imperialismo que surgiría un par de generaciones después era absolutamente extraño, por no decir hostil a la Nación que ellos habían estado construyendo y defendiendo.
¿Qué había cambiado para que los hijos y nietos de los revolucionarios burgueses  defendieran una política absolutamente contraria a la de sus padres y abuelos?
La Revolución Industrial traspasa fronteras
Hannah Arendt explicó que, como consecuencia de la capacidad de producción de la Revolución Industrial, “la sobreproducción de capital, que ya no se podía transformar en productos dentro la economía doméstica, hizo que el comercio de bienes perdiera en importancia y que aumentara la de la exportación de capitales en búsqueda de inversiones en países extranjeros”.
El crecimiento económico y productivo fue tal que “la Revolución Industrial llegó hasta las fronteras del territorio nacional, y la producción así como la distribución de los productos se hizo dependiente de muchos pueblos, que estaban organizados en sistemas políticos diferentes”. Esto entrañaba un riesgo importante, ya que esos pueblos diferentes influían decisivamente en el destino de las inversiones y por lo tanto de la economía del país productor, sin que los inversores pudieran hacer nada. Sin embargo, la dinámica capitalista obligaba a un crecimiento constante y por lo tanto obligaba también a la exportación de capitales a esos lugares lejanos e incontrolados.   
El Estado-Nación no podía ni aspiraba controlar a esos países lejanos, por lo para conseguir la seguridad de las inversiones en el extranjero, era obligado realizar un cambio político total. Para Arendt, “las fronteras nacionales no solamente obstaculizaban la expansión, sino que podían poner en riesgo todo el proceso de industrialización. (…) el sistema capitalista, que se basa en un crecimiento constante de la producción, solamente se podía salvar cuando se conseguía dirigir la política exterior de los Estados-Nación hacia la expansión, necesaria para la economía”.
Como en adelante sucedería otras muchas veces, la política salió en rescate de la economía. Según Arendt, “se requería de los medios coercitivos del Estado porque se estaba perdiendo el control sobre las inversiones en tierras lejanas, y amplias capas sociales se habían convertido así en especuladores y jugadores contra su voluntad, lo que a su vez amenazaba con transformar la economía nacional de un sistema de producción capitalista en un fraude de especulaciones financieras”.
Es decir, la producción de bienes y la creación de capital había entrado en una dinámica de crecimiento que pronto chocó con la realidad política del momento, el Estado-Nación, y lo acabó por dinamitar.
Este proceso comenzó como una aparentemente sencilla maniobra de protección de los “intereses nacionales” y acabó por desarrollar una dinámica propia. Hannah Arendt subrayó que “solamente la expansión de los medios coercitivos del Estado pudo reconducir y reordenar el flujo imparable de salida de capitales en forma de inversiones especulativas que ponían en peligro los ahorros,  y devolverlos así a la economía nacional. El Estado expandía sus medios más allá de sus fronteras y conducía así el proceso imperialista, porque solamente le quedaba la elección entre una enorme multiplicación del bienestar del pueblo o una inasumible pérdida material”.
Con la política imperialista, “se pudo realizar de esta manera lo que exigían los propietarios del capital exportado: beneficios extraordinarios sin correr ningún riesgo extraordinario”, afirmó Arendt, que sin embargo, subrayó el enorme coste de ese imperialismo: “A través de una acumulación de poder sin límites, es decir, de violencia sin límites legales, se pudo proceder a una acumulación de capital ilimitada o, en un primer momento, aparentemente ilimitada”.
Imperialismo o desaparición: un dilema sin solución
Hannah Arendt advirtió que el Estado-Nación surgido de la Ilustración del S. XVIII se vio arrastrado a participar en la dinámica expansiva del capitalismo surgido de la Revolución Industrial tras enfrentarse al siguiente dilema: o no acudía a asegurar las inversiones en el extranjero y corría el riesgo de desaparición del Estado ante la quiebra más que probable de su economía, o se embarcaba en la aventura imperialista y desaparecía la Nación.   
La elección por el Imperialismo supuso el surgimiento de una nueva dinámica: una mayor acumulación de capital llevaba a una mayor expansión de ese capital, que a su vez dependía necesariamente de la expansión política. Ésta estaba basada en la violencia que, a su vez, llevaba a una mayor acumulación de poder, fundamental para la supervivencia del Estado: “Un Estado basado en este tipo de sociedad y que quiere preservar su poder, debe tender a conseguir más poder. Solamente puede mantenerse estable en la constante expansión del poder en el proceso de la acumulación del poder”, escribió Arendt.
El instrumento fundamental para esa acumulación de poder era la violencia. Como explicó Arendt, “la violencia ha sido desde siempre la ultima ratio de la acción política, y el poder siempre había sido la expresión visible del dominio y del gobierno. La diferencia era que, ni la violencia ni el poder habían sido nunca el último y expreso objetivo de la acción política. Porque el poder en sí solamente puede crear más poder, y la violencia que se aplica por la propia violencia (y no para aplicar la ley), provocan inmediatamente un proceso destructivo que solamente puede llegar a su fin cuando ya no quede nada que no haya sido violado”.
Es decir, la propia dinámica imperialista siempre lleva a la destrucción: “El eterno e ilimitado proceso de la acumulación del poder, que posibilita la expansión por la expansión y la alimenta constantemente, necesita permanentemente material para renovarse y no paralizarse. Cuando el último vencedor de la lucha por la Tierra “no pueda anexionarse las estrellas”, no le quedará otro camino que la autodestrucción, para que el eterno proceso pueda comenzar de nuevo”.   
Por lo tanto, aunque el Estado acabó por sacrificar la Nación a favor del Imperialismo para sobrevivir, arrastrado y obligado por la expansión capitalista, al final no hay salvación posible. El Imperialismo, la expansión tanto económica como política, se basa en la violencia y en no detenerse jamás. Incluso para devorarse a sí mismo.

Frente a la erosión de la institucionalidad lumpen-empresarial: sortear las trampas divisorias y avanzar en la UNIDAD y MOVILIZACIÓN popular


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Eduardo Artés
Primer Secretario del Partido Comunista Chileno (Acción Proletaria)
PC(AP)
La intrínseca corrupción, estafa, falsificación y mentira de la gestión económica (lumpen-empresarial) y política (“alianza”-“nueva mayoría), tiene de los cabellos a los administradores, operadores y publicistas del capitalismo, para ellos, la tarea es una: tapar a cualquier precio la podredumbre que corroe a toda la sociedad burguesa.
 Desde el NO comunista p “c” hasta la fascista UDI,  pasando por el PPD, el NO socialista p “s”, DC, PRSD, RN y socios menores, mostrando que son lo mismo, que defienden los mismos intereses. Han firmado un “solemne”  compromiso de gobernabilidad y transparencia, la verdad si no fuera por lo grave de todo, sin mucho apuro podríamos decir que es como “dejar al gato cuidando la carnicería”.
Los más celosos a la hora de cuidar la institucionalidad heredada de Pinochet, desde l gobierno corrupto, minoritario y vendido a los yanquis, ha resultado ser el NO comunista p “c”, no escatiman en nada, recurren a todo para defender al capitalismo, a la falsa “democracia” burguesa, llegando a comparar al Presidente Salvador Allende y a su gobierno democrático, popular y patriótico con la estafa capitalista, continuista y servil al imperialismo de la Bachelet, la verdad es que no tienen cara, son más que descarados: ¡TRAIDORES!, no podrán por mucho que esfuercen, en enlodar  el combate obrero y popular que cruza a Chile, la búsqueda por la superación auténticamente Democrática. Popular y Revolucionaria del país. La REFUNDACIÓN de CHILE, en que estamos los COMUNISTAS desde el PC(AP) junto a otras organizaciones populares.
El campo del enemigo de los trabajadores está claro,  a pesar de sus contradicciones,  robos y estafas. ¡Ojo! que nadie saque cuentas alegres, cualquiera sean los acuerdos, declaraciones, leyes y otros actos mágicos de conversión a la santidad, seguirán robando juntos, es propio de su naturaleza,  los apadrinan el mismo lumpen-empresarial. Cada cual (alianza- nueva mayoría) continuara bajo formulas mas rebuscadas, recibiendo su tajada, para aceitar sus maquinas electorales de caza de incautos, de confusión, de compra de votos.
La tarea planteada está ahora en el  campo popular, principalmente en quienes nos reclamamos desde la lucha por la Patria Nueva, por REFUNDAR Chile y aquí ya NO caben dilaciones, ni “peros” para justificar la dispersión,  desunión y muchas veces ninguna coordinación, lo cual es terriblemente negativo, además de sospechoso de haber mano bacheletista monitoreando a mas de alguien. En general tenemos plataformas mínimas e incluso puntos programáticos, para una superación popular de la actual institucionalidad, atreves de una Asamblea Constituyente Auto-convocada.
 Cada cual debe asumir de cara a las mayorías explotadas, su responsabilidad de porque no hay un avance mayor, en la instalación de una potente Oposición Popular  al cogobierno alianza-nueva mayoría. Por parte del Partido Comunista Chileno (Acción Proletaria) PC(AP), no solo en las declaraciones nos manifestamos por la UNIDAD del campo popular, sino en la práctica, en las innumerables veces, que hemos “apañado”,  iniciativas justas de movilización impulsadas por otras organizaciones populares e incluso asumiéndolas en total propiedad, colocando tanto o más presencia que los propios convocantes.
Esta más que claro que los COMUNISTAS desde el PC(AP), impulsamos con toda energía la unidad y que continuaremos trabajando en esa dirección, sin otro requisito que servir a los trabajadores y pueblos de Chile.
 El Frente Amplio por una Asamblea Constituyente Auto-convocada conformado por el PC(AP), Igualdad, FPMR, Partido Constituyente, Centro Cultural “El Sindicato”, es sin duda un paso  importante para dotar a los trabajadores de una herramienta unitaria y movilizadora, el cual está abierto y así LO SABEN,  las demás organizaciones, colectivos, etc. que se reclaman desde la lucha por Refundar Chile. NADA justifica que esta destacada iniciativa en desarrollo, NO sea asumida por el conjunto de los que luchamos por la Patria Nueva, soberana, democrática, popular y socialista.
La tarea está planteada, la historia NO se detiene, a lo más se dificulta con las dilaciones, pero continua su curso impulsada por el combate popular y desde él los COMUNISTAS, levantando las banderas deUNIDAD y MOVILIZACIÓN resuelta en primer lugar de las masas populares y desde ellas, con quienes dicen estar con sus intereses, continuaremos adelante sin pequeñeces ni otro interés, que no sean los deREFUNDAR CHILE.

sábado, 25 de abril de 2015

Noam Chomsky: “Israel es la amenaza más importante para la seguridad mundial”


Jueves, febrero 23, 2012, 0:00
Asia, Norteamérica
El lingüista y analista político norteamericano Noam Chomsky ha criticado las alegaciones de EEUU sobre el programa energético de carácter nuclear de Irán, a la vez que ha calificado a Israel como “la amenaza más importante para la seguridad mundial”.
 En un artículo publicado el miércoles en el diario británico The Guardian, Chomsky ha enfatizado que la doctrina estratégica de Irán es defensiva y ha sido diseñada para disuadir cualquiera invasión contra su integridad territorial.
En este sentido, el famoso escritor ha puesto de relieve que pese a las propagandas anti-iraníes lanzadas por los políticos occidentales, los resultados de las encuestas realizadas en Europa demuestran que los encuestados consideran a Israel como una amenaza para la paz del Oriente Medio y el Norte de África.
“Antes de las masivas campañas propagandísticas de los últimos años en EEUU, la mayoría de los ciudadanos [estadounidenses], como la mayoría de las naciones del mundo, creían que Irán, en calidad del signatario del Tratado de No Proliferación (TNP), tiene el derecho de llevar a cabo el enriquecimiento de uranio, e incluso, hoy en día, una gran mayoría [del pueblo del mundo] enfatiza en las soluciones pacíficas para el programa nuclear de Irán”, ha subrayado.
De acuerdo con el politólogo norteamericano, Washington y Tel Aviv han extendido una ola de “Iranofobia”, puesto que temen la extensión de la influencia del país persa en la región, especialmente, en sus vecinos como Irak y Afganistán.
EEUU, Israel (poseedor de unas 200 ojivas nucleares) y algunos de sus aliados acusan a Irán de intentar desarrollar tecnología nuclear con fines militares y utilizan este pretexto para que impongan sanciones internacionales y unilaterales contra el país persa.
Por su parte, Irán, en calidad de Estado miembro de la AIEA y signatario del TNP, además de rechazar de forma rotunda tales acusaciones,defiende su derecho soberano a desarrollar tecnología nuclear con fines pacíficos .
Press TV
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Que es el Revisionismo?



Muchos piensan incorrectamente que el revisionismo es apartarse de la ortodoxia, “revisar” una tradición. Esta es una visión incorrecta de lo que es el revisionismo en un contexto marxista.
El marxismo no es un dogma, sino una guía para la acción, una ciencia de la revolución.

El marxismo es aplicar la ciencia revolucionaria a la tarea de la liberación total, a la tarea de llegar al comunismo.

Como cualquier ciencia, la ciencia revolucionaria evoluciona con el tiempo. Si cualquier desviación de las obras originales de Marx fue un ejemplo de revisionismo, entonces todo lo que ha sido publicado después de la vida de Marx sería revisionista. Este no es el caso. Entonces, ¿qué es el revisionismo?

El revisionismo es revisar el corazón revolucionario del marxismo, es amputarlo de su esencia revolucionaria.

Los revisionistas son los que cambian la ciencia revolucionaria a lo opuesto, los que la convierten en una teoría reformista.

Se trata de dar una cara “marxista” a la contrarrevolución y la opresión.

Los revisionistas “ondean la bandera roja para oponerse a la bandera roja” .

Hay diferentes tipos de revisionismo. Vamos a poner varios ejemplos:

1. Reformismo. Los reformistas dicen a menudo que no necesitamos una revolución. Dicen que el sistema puede ser reformado gradualmente. Ellos piensan que pueden llegar al socialismo (y el comunismo) a través de medios legales y parlamentarios. Ellos no ven el estado actual como un instrumento de dominación de la clase reaccionaria. Ellos lo ven como un agente neutral o medio independiente que está por encima de la lucha de clases. Ellos creen que las fuerzas populares pueden ser elegidas, que pueden cambiar las cosas a través de los grupos de presión, etc. Esto está relacionado con la opinión de que la conciencia comunista evoluciona espontáneamente a partir de las luchas economistas como mejores salarios. Este gradualismo y evolucionismo formaron la línea de los revisionistas de la Segunda Internacional. Estas fuerzas se conocen como “socialdemócratas”.

2. Socialimperialismo / socialfascismo. Hay aquellos que dicen que son marxistas, sin embargo, abogan por el imperialismo. Envuelven su imperialismo en una bandera roja. Los socialimperialistas originales fueron los socialdemócratas de la Segunda Internacional. Los socialdemócratas alemanes y franceses apoyaron los esfuerzos de guerra de sus países imperialistas en la Primera Guerra Mundial. Ellos pensaban que una victoria en la guerra beneficiaría a los trabajadores de su patria. Trataron de defender los intereses de su población con el botín de la conquista imperial. Los revisionistas pusieron sus propios pueblos, sus propios trabajadores, por delante del proletariado mundial. Estos socialdemócratas fueron estrictamente nacionalistas. Por el contrario, Lenin era internacionalista. Lenin defendió la política de “derrotismo revolucionario” para los países imperialistas. Lenin buscaba la derrota del imperio zarista con la esperanza de que una derrota para su país imperialista podría conducir a una situación revolucionaria. Contrariamente a Lenin, los revisionistas de la Segunda Internacional eran los socialimperialistas y socialfascistas de su día. Fueron socialista de nombre, pero en realidad, eran imperialistas y fascistas.

Otros tipos de socialimperialismo han existido. Por ejemplo, la Unión Soviética dejó de avanzar hacia el comunismo en la segunda mitad del siglo XX. La burocracia soviética se convirtió en una nueva clase capitalista. Se comenzó a implementar las políticas capitalistas. A pesar de que afirmaban ser socialista, se comportaban como una gran potencia imperialista. Explotaron a otros países. Ellos impusieron su propio orden colonial a través en partes del Tercer Mundo. Al igual que los imperialistas que existieron antes de ellos, la URSS y los imperialistas occidentales se dividieron el mundo en “esferas de influencia.” Ambos bloques imperialistas, el del Occidente y el del Este, trabajaron juntos para controlar el Tercer Mundo. Los dos tipos de imperialistas re configuraron la economía mundial en beneficio de los imperialistas a la expensa del Tercer Mundo. La URSS llevó a cabo sus ambiciones imperialistas bajo una bandera roja.

Actualmente China es un potencia imperialista.

3. La Teoría de las fuerzas productivas. Este revisionismo disminuye la importancia de la necesidad de la lucha de clases en el proceso revolucionario. En cambio, este revisionismo considera el desarrollo de la tecnología como la clave principal para crear un mundo mejor. Este punto de vista exagera demasiado el papel de la tecnología en el proceso revolucionario. A veces actúa como si el desarrollo tecnológico fuese a producir un mundo comunista. Estos revisionistas se equivocan con su meta. En lugar de establecer la meta como el fin de la opresión, ven la creación de una sociedad abundante, llena de bienes de consumo, como la meta.

5. La falta de seguir todo el camino hasta el comunismo. Algunos revisionistas dicen que no tenemos que ir todo el camino hasta el comunismo. Este revisionismo disminuye la importancia de la necesidad de continuar la lucha de clases bajo el socialismo. Estos revisionistas dicen que la lucha de clases, simplemente desaparece bajo el socialismo. Ellos no ven el socialismo como una transición al comunismo. En cambio, piensan que el socialismo sólo es la nacionalización de la industria y un estado de bienestar. Por el contrario, los comunistas de la era de Mao decían que si uno no se está avanzando hacia el comunismo, la revolución va a caer de nuevo en el capitalismo. Si uno no sigue empujando hacia adelante, la contrarrevolución va a derrotar a la Revolución. Desigualdades restantes de la vieja sociedad y las nuevas desigualdades se solidifica y una nueva clase capitalista va a surgir dentro de los órganos de poder. Ideas reaccionarias difunden, revirtiendo la revolución. Esta es la razón por lo cual Mao dijo: “¡No olvides nunca la lucha de clases!” La lucha revolucionaria debe ser hecha continuamente contra la desigualdad y la cultura reaccionaria, porque sino una nueva burguesía se levantará y revertirá la revolución. Esto es lo que significa “continuar la revolución bajo el Nuevo Poder del proletariado.”