viernes, 30 de septiembre de 2016

¿QUE ES EL TERRORISMO?


Nuevamente la ideología dominante a través de todos sus órganos e instrumentos, se viene explayando en la consideración de un problema que parece de dilucidación muy simple: el problema del Terrorismo.

Con motivo del secuestro del Sr. Doria Medina, se ha iniciado una verdadera caza de brujas contra un conjunto de ciudadanos de origen peruano que ingreso al país por una serie de razones y causas que seria largo enumerar. Se trata, ahora, de echar la culpa del secuestro a la organización peruana MRTA, sin embargo, por ninguna parte se tiene la confirmación de un extremo semejante, ya que cualquier verdadera organización revolucionaria que toma una decisión, lo hace con carácter político y por lo tanto, tendríamos una declaración oficial del MRTA, reivindicando para si el indicado secuestro. Como esto no ha ocurrido, tenemos derecho a pensar que se trata más bien de un hecho común y delincuencial que esta sirviendo, sin embargo, para desatar la campaña de la que hablamos líneas arriba.

El Gobierno y sus corifeos se empeñan en mostrarse como grandes demócratas y como enemigos del "terrorismo". La verdad es que la mayor parte de los personeros del gobierno movimientista no puede ocultar sus grandes orejas de fascistas.

De qué terrorismo nos puede hablar el Sr, Sánchez Berzaín si no comprende el derecho legítimo que tienen las mujeres del Chapare de marchar por el territorio nacional como expresión de protesta contra la política cocalera del Gobierno? Quién le ha dicho al Sr. Sánchez que realizar una marcha por el territorio nacional sin perjudicar mínimamente las carreteras, constituye un delito?

Naturalmente sólo su carácter de fascista impenitente.

Ya se ha hecho una costumbre del Gobierno movi-gonista de impedir cualquier manifestación pública de protesta de parte del pueblo y sus organizaciones. Violando toda legalidad, toda democracia y hasta el sentido común, se ha implantado un régimen de Terrorismo de Estado sin precedentes en la historia nacional. No hay diferencia alguna entre el Estado de Sitio y la situación normal, en ambos casos, las fuerzas represivas actúan de manera indiscriminada atacando violentamente a las personas con toda clase de armas y perros feroces.

El Gobierno no tiene derecho a hablar del "terrorismo", pues se ha constituido en el más grande de los terroristas que tenga recuerdo la historia del país. Ni siquiera las más feroces dictaduras impedían las marchas pacíficas de los ciudadanos.

No en vano, ahora, en los niveles decisionales del Gobierno movi-gonista, se encuentran todos los garciamezistas de antaño: Machicado, Quiroga Gómes, Sánchez Berzain, Sandóval Morón, Arriaza y tantos otros genocidas que en lugar de Chonchocoro, se alojan en el Palacio Quemado.


El terrorismo, la gran coartada

Entrevista a Samir Amin


Anne Marie Mergier, Proceso
Al llamado de Washington de que el mundo forme un frente común contra el terrorismo se contrapone otra opción: un movimiento mundial de oposición a la globalización. Samir Amin, economista egipcio en cuyo currículum figuran cuatro décadas radiografiando el imperialismo, critica a los líderes occidentales, creadores, por su incomprensión, del islamismo político que ahora los empavorece.
No es un frente unido contra el terrorismo lo que el mundo necesita. Ese frente sólo generará más y más terrorismo. La única manera de impedir actos violentos, ciegos y desesperados es constituir un frente unido contra la injusticia social internacional y contra la guerra, señala Samir Amin.
Agrega: Ésa es la meta del movimiento mundial de oposición a la globalización neoliberal. Su movilización es un obstáculo para los planes hegemónicos de Estados Unidos y lo convierte en blanco principal de esa llamada coalición internacional contra el 'terrorismo'. Hay que ser lúcidos: esa cruzada contra el terrorismo encabezada por George W. Bush es una coartada para acabar con ese movimiento.
Samir Amin parece burlarse del paso del tiempo y de sus 70 años. Impresiona su dinamismo. Economista egipcio egresado de la Sorbona, es autor o coautor de decenas de libros traducidos en numerosos idiomas, 24 de los cuales están disponibles en español. Considerado como uno de los más agudos analistas de las problemáticas económicas y políticas del Continente Africano y del desarrollo en el Tercer Mundo, Amin lleva también cuatro décadas radiografiando el capitalismo y el imperialismo, tema del ensayo de 300 páginas que se apresta a publicar.
De 1957 a 1960, Amin trabajó en la Administración Egipcia de Desarrollo Económico. En los tres años siguientes fue consejero del gobierno de Malí y luego catedrático en universidades francesas y de Senegal. En 1970 dirigió el Instituto Africano de Desarrollo Económico y de Planeación, al tiempo que encabezó el Foro del Tercer Mundo. Hoy preside el Foro Mundial de las Alternativas.
Pilar del movimiento internacional de oposición al neoliberalismo, Amin —quien con la organización francesa Attac y distintos movimientos brasileños impulsó la celebración del Primer Foro Social Mundial de Porto Alegre— reconoce que su vida es un tanto agitada: cuando no viaja por el mundo corriendo de conferencias a cumbres, comparte su tiempo entre El Cairo, su ciudad natal, Dakar (Senegal), sede del Foro Mundial de las Alternativas, y París.
Al recibir a la corresponsal en el estudio lleno de libros de su apartamento parisino, informa que acaba de llegar de Shengen (Bélgica), donde participó durante una semana en una reunión internacional de preparación del Segundo Foro Social Mundial, y que se apresta a ir a Porto Alegre para ese encuentro que califica de capital en el terrible contexto actual.
Mientras hablamos, el teléfono suena más de una vez. Amin guarda la calma. En realidad, solamente la pierde cuando toca el tema de Estados Unidos, sobre todo el de la cruzada antiterrorista de Bush y la forma en que los medios de comunicación occidentales la reseñan.
Según estos medios, la aparición de movimientos políticos que se reclaman del Islam sólo refleja el atraso cultural y político de pueblos incapaces de entender otro lenguaje que el de su oscurantismo atávico. Al igual que los líderes occidentales, los analistas de esos medios no ven, no quieren ver, que el surgimiento de esos movimientos es en realidad la expresión de una revuelta violenta contra los efectos destructivos del liberalismo y la modernidad inacabada, truncada y engañadora que genera. Es una revuelta perfectamente legítima contra un sistema que nada tiene qué ofrecer a esos pueblos.

- Me extraña: usted parece justificar la violencia de los fundamentalistas o los integristas islámicos...

- No justifico nada. Usted sabe muy bien que he pasado mi vida oponiéndome a ellos. Contextualizo el problema. Es distinto. Ahora bien, antes de seguir, hay un punto que me urge aclarar: los términos integristas y fundamentalistas son términos absolutamente erróneos manejados exclusivamente por Occidente. En los países árabes nadie los usa, porque el discurso islámico que pretende ofrecer una alternativa a la modernidad capitalista no tiene fundamento teológico alguno. Es meramente político. Es una manifestación política del sentimiento religioso de los pueblos musulmanes. Por eso hablamos de islamismo político y no de fundamentalismo o integrismo. Más grave: los occidentales, y en primer lugar Estados Unidos, participaron activamente en la instrumentalización de ese islamismo.

- ¿Podría ser un poco más explícito?

- El Islam político es producto del fracaso de dos grandes corrientes que fueron muy activas en el tercer mundo, en particular Asia y África, durante buena parte del siglo 20... No me gusta el término fracaso. Sería más exacto hablar de imposibilidad de rebasar ciertos límites.

- ¿Cuáles eran esas corrientes?

Por un lado, la de la burguesía liberal. Se trataba de una burguesía modernista, no muy democrática, convencida de que podía integrarse a la globalización capitalista, que no Nació ayer, y que pensaba poder hacerlo negociando los términos de esa integración en el marco de una cierta interdependencia. Acariciaba la ilusión de no tener que obedecer como simple agente de la colonización. No lo logró. Y tuvo que someterse a la voluntad imperialista.

La segunda corriente es lo que llamo el 'nacionalismo populista', cuya primera manifestación fue, a mi juicio, la Revolución Mexicana. Esa corriente se oponía al imperialismo y a la burguesía local. No era forzosamente socialista en el sentido soviético de la palabra, pero su ideología tenía un fuerte contenido social.

En los países árabes esa corriente se manifestó mediante el nasserismo en Egipto, el baasismo en Irak y Siria, el régimen de Boumediene en Argelia, etcétera... Tampoco esa corriente prosperó. No fracasó del todo porque generó grandes transformaciones en las sociedades, pero no logró su cometido. El hecho de que se agotaran esas dos corrientes concomitantes y sucesivas, a menudo antagónicas, creó un gran vacío que el islamismo no tardó en llenar.

- ¿Cuáles eran las relaciones de esas corrientes con el Islam?

En los Estados dirigidos por la burguesía liberal o el nacionalismo populista, los gobiernos desconfiaban del Islam. No se trataba de Estados laicos, el Islam figuraba en la constitución como religión de Estado, pero los gobernantes lo apartaban de la política. Cuando sus respectivos proyectos se colapsaron, el islamismo tomó la revancha. Manipuló en forma bastante burda el sentido religioso de amplias capas de la población y empezó a adquirir cada vez más audiencia.

Ese fenómeno se agudizó en los 20 últimos años, con la irrupción brutal del neoliberalismo, que acabó con todos los beneficios que las capas inferiores de la burguesía mediana habían podido sacar del nacional populismo. Ésas son las razones 'internas' del surgimiento del islamismo político en los países árabes y musulmanes. Pero no hay que subestimar el papel que jugó la intervención externa.

La influencia estadunidense

- ¿Es decir?

Desde su nacimiento, el islamismo político se enmarcó perfectamente bien en el plan del hegemonismo estadunidense. No cuestionaba el capitalismo, hoy no cuestiona el neoliberalismo. En su discurso no critica la globalización económica, sólo ataca la cultural. No analiza las contradicciones sociales ni pretende luchar contra ellas. Encierra a la gente en el comunitarismo, la sumisión y la pasividad.

- Usted quiere decir que Estados Unidos asistió complacido al surgimiento del islamismo político.

- No se limitó a eso. En cuanto percibió las primicias de ese islamismo, Estados Unidos entró en el juego y empezó a sacar provecho del asunto. Una vez más hay que volver a la historia. En 1955 se celebró la Conferencia de Bandung, un acontecimiento importantísimo que afirmaba la solidaridad antiimperialista de los pueblos de Asia y África. Eso provocó pánico en Washington. Tres años después se creó el Congreso Islámico Mundial.

- ¿Quién lo creó?

Arabia Saudita y Paquistán financiaron todo. Pero detrás de ellos se encontraba Estados Unidos. Cuando se enteró de eso, Nasser se enfureció. Todavía lo recuerdo gritando: ¿Qué es ese Congreso Islámico Mundial? ¿Quién lo necesita si ya tenemos la Conferencia de Bandung? ¡Es un golpe de los norteamericanos! Nasser no dijo es un golpe de los paquistaníes o de los sauditas. Dijo de los norteamericanos. Entendió de inmediato que Washington buscaba romper la unidad y la solidaridad asiático-africana...

- Por eso, al principio usted hablaba de la instrumentalización del islamismo por Estados Unidos 

- Por supuesto. Lleva 40 años en eso. Lo sé de sobra. Lo experimenté. Cada vez que nosotros, los adversarios del islamismo político, nos hemos lanzado en su contra, nos topamos con los occidentales, sobre todo con los estadunidenses. A lo largo de las últimas décadas, Occidente en general, y esencialmente Estados Unidos, han estado apoyando ese islamismo. Movilizaron millones de dólares para hacerlo. Gracias a la ayuda de Estados Unidos, de sus aliados de Arabia Saudita y de los Emiratos Árabes, el islamismo político pudo dotarse de escuelas y centros médicos y de ayuda a los más desfavorecidos, lo que le permiten contar ahora con una importante base social. ¿Quiere un ejemplo entre miles? ¿A su juicio quién recibe 90% de la ayuda que Washington otorga a Egipto? Pues las organizaciones islamitas de ese país...

- ¿Aun ahora?

Aun ahora.

Pero no pasa un día sin que las autoridades norteamericanas denuncien a esas organizaciones caritativas islámicas como peligrosos caldos de cultivo del terrorismo...

- Todo eso es mentira, hipocresía pura. En las últimas décadas Estados Unidos apoyó financieramente, ya sea directamente, ya sea mediante Arabia Saudita y los Emiratos, a miles de islamitas. Los protegió diplomática y políticamente. Los entrenó. Los organizó. Los formó para ser terroristas. Por supuesto, no para ser terroristas contra Estados Unidos, sino contra la izquierda de los países árabes y contra los regímenes moderados de estos países.

¿Cuál es el objetivo del terrorismo en Egipto? Debilitar al gobierno de Mubarak, del que disto de ser partidario, y obligarlo a arrodillarse más ante Estados Unidos e Israel. ¿Cuál es el objetivo del terrorismo en Argelia? Impedir la cristalización de una fuerza democrática que podría ser una auténtica alternativa a la dictadura corrompida de los generales del exFLN (Frente de Liberación Nacional). El principal apoyo que reciben los grupos islamitas armados argelinos viene de Estados Unidos.

¿Usted recuerda el primer atentado contra el World Trade Center en 1993? Entre los acusados se encontraban egipcios que habían logrado obtener su residencia en 48 horas ¡Un récord! Lograron escapar de los servicios de inteligencia estadunidenses y regresaron a Egipto. La policía los detuvo en el aeropuerto y los devolvió a Estados Unidos. Un poco más tarde, la prensa egipcia publicó la carta que había enviado el jefe de la policía a las autoridades estadunidenses. En sustancia, esa carta decía: 'Les devolvemos a sus agentes, que habíamos identificado como terroristas desde hace tiempo. Les pertenecen. A ustedes les toca juzgarlos'. ¡Más claro no canta un gallo!

Repito: desde la creación del Congreso Islámico Mundial, Estados Unidos no ha dejado de apoyar al islamismo político, ya sea abiertamente, ya sea a través de la CIA. Es un hecho comprobado. Allí está la historia de Osama Bin Laden. Es arquetípica. Washington no actuó de esa forma solamente en el marco de la Guerra Fría, como lo afirman quienes buscan minimizar la responsabilidad norteamericana en ese asunto.

- No se puede negar que hasta el derrumbe de la Unión Soviética esa dimensión de la Guerra Fría tuvo su importancia en la estrategia estadunidense.

- No lo niego, pero fue sólo una dimensión del problema. Al instrumentalizar el islamismo, Estados Unidos buscó contrarrestar cualquier movimiento de liberación nacional, pero también cualquier gobierno burgués liberal y, por supuesto, nacional populista. Hay que recalcar esa complicidad que existe desde hace décadas entre el imperialismo estadunidense y el islamismo político ultrarreaccionario.

Fines ocultos
- ¿Cómo explica entonces los atentados del 11 de septiembre?

Mientras no tengamos los documentos desclasificados de la CIA —¿los tendremos algún día?— es imposible explicarlos. Sólo podemos hacer hipótesis. Fíjese, en numerosos países árabes y de África se maneja, tanto en la clase política e intelectual como en la prensa seria, no la amarillista, una tesis que es absolutamente tabú en Occidente: la de un posible papel de la CIA o del Mossad (servicios de inteligencia israelí) en ese asunto ¡Cuidado! No se sugiere que uno de esos servicios secretos organizó los atentados, pero que quizá, de una forma u otra, estaba al tanto de que algo se preparaba, sin medir la naturaleza, la amplitud y las terribles consecuencias de ese algo, y que decidió no intervenir... Hay otra tesis, tabú también en Occidente, que alude a una posible complicidad estadunidense, ya sea en los servicios de inteligencia, ya sea en el aparato militar de Estados Unidos...

- Si menciona esas tesis es que no las descarta del todo, que no le parecen tan descabelladas...

- Me dejan pensativo. Estados Unidos tiene una estrategia hegemónica sistemática. Primero define metas geoestratégicas y después se las arregla para encontrar una situación que le permita echar a andar su proyecto. Recuerde lo que pasó justo antes de la Guerra del Golfo. Sadam Hussein habló con la embajadora de Estados Unidos y le dijo que ya no podía más con Kuwait, que le robaba su petróleo. Le anunció que se aprestaba a invadir militarmente a ese país. La embajadora le pidió 48 horas. Dos días después volvieron a hablar. La embajadora explicó a Hussein que ningún tratado de ayuda mutua ligaba a Estados Unidos y Kuwait. Hussein supuso que la embajadora había consultado con Washington e invadió Kuwait. Cayó en la trampa.

- Entonces usted no descarta alguna maquinación...

- Finalmente, ¿qué importancia tiene que descarte o no una u otra hipótesis? ¿Quién sabe quién está detrás de los atentados del 11 de septiembre? El hecho es que Estados Unidos tomó de inmediato esa oportunidad para lanzarse a la guerra de Asia Central.

- ¿Quiere decir de Afganistán?

- No. No me equivoqué. Es adrede que digo guerra de Asia Central. En los últimos 10 años, destacados expertos estadunidenses han publicado un sinnúmero de libros e informes para explicar que Estados Unidos debe tomar el control de la Asia Central exsoviética y del Cáucaso. Según algunos, resulta imperativo hacerlo para apoderarse del petróleo y del gas del Mar Caspio. Para otros, entre ellos muchos militares, implantarse en forma duradera en el corazón de Eurasia es clave porque permitirá a Estados Unidos atenazar a tres países importantes: Rusia, China e India. Los dos últimos, y quizá mañana Rusia, si logra salir del caos en el que se encuentra, tienen la capacidad de resistirse a la globalización transnacional que Washington pretende imponer en el planeta. Eso obstaculiza los planes estadunidenses.

Controlar el petróleo y el gas de Asia Central no es sólo rentable económicamente, puede resultar un arma de presión poderosa. China e India necesitan esos energéticos, dependen cada vez más de ellos. Si se muestran demasiado recalcitrantes o independientes, Washington cerrará las llaves del gas y del petróleo...

Al consolidar su implantación en la región, Estados Unidos podrá, además, sembrar cizaña entre China y Rusia o India y China, para evitar un eventual acercamiento estratégico entre esos países.

- Esa presencia estadunidense en Eurasia parece inquietar mucho a Irán...
Le sobran razones a Irán para angustiarse, porque se siente cercado. Una vez instalado en Asia Central, Estados Unidos podrá también acorralar aún más a Irak y presionar más a Siria y Egipto. Esa perspectiva llena de satisfacción a Israel.

El imperialismo colectivo

En su libro El hegemonismo de Estados Unidos y el desvanecimiento del proyecto europeo, publicado hace dos años en Francia y el año pasado en España, usted explica que, con la Guerra del Golfo, Estados Unidos inauguró una tercera fase de conquista imperialista del planeta...

La primera se dio en los siglos 17 y 18, con la conquista de América y la trata de negros. La segunda se desarrolló en el siglo 19, con la conquista de África y Asia. Después hubo una contraofensiva de los pueblos: independencia americana, revolución de los esclavos haitianos, grandes movimientos de liberación nacional en Asia y África... Ahora estamos entrando en la tercera fase, a la que defino como el imperialismo colectivo de la triada.

- ¿Estados Unidos, Europa y Japón?

Exactamente. Hoy va imponiendo su ley el capital transnacional y multinacional estadunidense, europeo y japonés, que a veces puede tener divergencias mercantiles, pero que comparte intereses comunes frente al Sur. Ese imperialismo de la triada necesita una punta de lanza para seguir imponiéndose: es el papel que asume el hegemonismo estadunidense. Sin la fuerza militar de Estados Unidos, el imperialismo de la triada no puede avanzar. Traté brevemente el asunto en el libro que usted menciona y es el tema central del que acabo de terminar.

- ¿Podría sintetizar su tesis?

El periodo que siguió a la Segunda Guerra Mundial (1945-1980) se caracterizó por la hegemonía de la izquierda. Eso se debió tanto a la doble derrota del fascismo y del viejo colonialismo como a la victoria de la Unión Soviética. Se crearon sistemas de regulación social: el welfare state en el mundo occidental, el sistema soviético y las distintas variantes nacional-populistas en el Sur. Ese capítulo de la historia ya se acabó. Las fuerzas que animaron esa etapa se erosionaron. Su ocaso creó las condiciones para una ofensiva de la derecha. El momento histórico que vivimos hoy es el del hegemonismo de la derecha, una derecha brutal que moviliza todos los medios políticos y militares a su alcance para imponer un nuevo orden económico y social.

Samir Amin reflexiona unos segundos.

Ciertamente, eso no es nuevo. Ya se dieron casos similares en la historia. Los últimos en intentar imponer con la fuerza sus proyectos de 'nuevo orden' fueron la Alemania de Hitler y el Japón imperial. Se toparon con la resistencia de los pueblos y con otros imperialismos que aspiraban a la hegemonía. Después de la Segunda Guerra Mundial, la existencia misma de la URSS obligó a Estados Unidos a limitar sus ambiciones. Lo que resulta nuevo y sumamente peligroso hoy es que Estados Unidos, que domina la triada, considera que ya no debe rendir cuentas a nadie.

De una pila de libros saca "El choque de las civilizaciones", de Samuel Huntington. Es un libro muy revelador, dice mientras lo hojea.

La tesis de este hombre, que no es un universitario independiente, sino un funcionario al servicio del stablishment estadunidense, me recuerda "Mi lucha", de Hitler...

- ¿Lo oí bien?

Sí. Me oyó bien. Recurrir al racismo es ahora el medio que el bloque de la triada imperialista decidió usar para consolidarse: los civilizados están amenazados por los bárbaros (todos los pueblos de Asia y África, y quizá potencialmente los rusos). En ese sentido, la temática de El choque de las civilizaciones me hace pensar en Mi lucha. En ambos casos se acude a la misma lógica trivial: los pueblos superiores (ayer los nazis, hoy los estadunidenses y los europeos) tienen el derecho de someter a los pueblos salvajes a su dictadura. Los pueblos superiores sólo pueden seguir gozando sus modos de vida privando a los demás de cualquier esperanza de compartir sus ventajas. Es la lógica simple de un racismo fundamental que se expresa con toda la vulgaridad de la que son capaces Bush o Silvio Berlusconi. Mi lucha también fue un libro trivial y vulgar. De allí sacó gran parte de su fuerza.

- Es una comparación violenta.

No es mi comparación la que es violenta, sino el contenido de ese libro y la ideología republicana estadunidense, compartida o tolerada por los europeos, que son violentos. Para lograr su cometido, los dirigentes del bloque occidental piensan que no basta ese llamado descarado al racismo. Consideran, además, que es urgente amordazar los movimientos sociales y políticos de resistencia que se van consolidando en el seno mismo del Occidente civilizado. La lucha contra el terrorismo les dio un pretexto de oro para hacerlo. Ya se asiste al renacimiento del macartismo en Estados Unidos. Y en Europa las medidas muy antidemocráticas tomadas contra el terrorismo pronto van a revertirse contra la oposición al modelo neoliberal. Se empieza a satanizar a la corriente antiglobalización. Se hacen amalgamas perversas entre la violencia de los enfrentamientos entre manifestantes antiglobalización y policías y los operativos terroristas... Berlusconi es un experto en ese campo. Pero no es el único.

Me imagino que el tema será ampliamente debatido en el Segundo Foro Social Mundial, que empezará a finales de enero en Porto Alegre.

Por supuesto. La estrategia de construcción de un frente internacional de los pueblos contra el proyecto de la triada y el hegemonismo norteamericano exige que el combate sea sistemático, a la vez contra el liberalismo económico y contra la guerra. Para nosotros resulta evidente que la globalización neoliberal y la militarización de esa forma de globalización se han vuelto inseparables.

No se puede luchar solamente contra una u otra dimensión del liberalismo económico en los centros del sistema (Estados Unidos o Europa) y pasar por alto las intervenciones militares en las periferias. Esas intervenciones no responden a una lógica independiente; por el contrario, son parte integrante del despliegue de la economía liberal.
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¿Por qué odio a Estados Unidos?


Khalid Amayreh
Escribí este artículo hace casi cinco años, unas semanas después de los trágicos ataques terroristas del 11/9 en Nueva York y Washington. Mucha gente pensó entonces que el artículo era muy duro. Sin embargo, el comportamiento estadounidense con el mundo musulmán desde entones, parece que ha reivindicado cada una de las palabras y cada pizca de ira del artículo.
El reciente apoyo y respaldo estadounidense a la campaña nazi israelí de asesinato y terror en Líbano, así como al lento pero implacable genocidio perpetrado por Israel en los territorios palestinos ocupados, especialmente en la Franja de Gaza, son un claro testimonio del diabólico comportamiento estadounidense.
En 2001, advertí acerca de las políticas y comportamientos de Estados Unidos hacia el mundo musulmán, particularmente sobre la difícil situación en Palestina, que generan violencia, frustración e indignación en todo el mundo.
Solicité a Estados Unidos que detuviera el impulso, señalando que el escandaloso apoyo al sio-nazismo y a su expansión territorial al estilo del Tercer Reich en Cisjordania, los Altos del Golán y el Sur de Líbano, ejerce un gran atractivo sobre jóvenes musulmanes para unirse a las filas de las milicias de Osama Bin Laden.
La administración estadounidense no escuchó y calificó a Ariel Sharon, el indiscutible criminal de guerra israelí, como un "hombre de paz", diciéndole que la construcción de asentamientos en el territorio árabe robado en Cisjordania era legal.
Es más, la administración de Bush, bajo la influencia de los grupos de presión judíos en Washington, invadió, ocupó y destruyó Iraq, lo que dio como resultado una gigantesca catástrofe nunca vista desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.
En 2001 Estados Unidos estaba preocupado por un hombre, Osama Bin Laden. Ahora, cinco años después, no sólo Bin Laden anda suelto, sino que han surgido cientos de miles de Bin Laden y Zarqawis gracias a las políticas criminales estadounidenses.
En el artículo citado hice una seria llamada a Estados Unidos para detener el apoyo a los regímenes árabes tiránicos y corruptos que oprimen y humillan a sus masas. Sin embargo, en vez de apoyar sinceramente la democracia en el mundo árabe, Estados Unidos siguió fortaleciendo a esos odiados regímenes.
En los territorios palestinos ocupados Estados Unidos ha buscado, incluso, estrangular y asesinar el resultado de las únicas elecciones democráticas en el mundo árabe. De hecho, Estados Unidos no sólo impuso un bloqueo draconiano y extremadamente duro sobre la población palestina, sino que también conspiró con Israel para impedir que cuatro millones de hombres, mujeres y niños indefensos tengan acceso a alimentos y trabajo con el propósito de castigarlos por haber elegido un gobierno que no está dispuesto a vivir bajo la bota de Israel.
Espero que disfrutes leyendo el artículo
¿Por qué odio a Estados Unidos?
No sería honesto si dijera que no odio al gobierno estadounidense. Lo odio. Sí, lo odio verdadera, profunda y sinceramente.
Estados Unidos es el verdugo de mi pueblo. Es para mí, como palestino, lo que la Alemania nazi fue para los judíos. Estados Unidos es el poder diabólico que propaga opresión y muerte en mi tierra. ¿Cómo podría dejar de odiar a este "Gran Satán", el imperio diabólico? ¿Acaso alguien espera que el pueblo ame a sus torturadores y asesinos de niños?
Estados Unidos ha sido y sigue siendo quien patrocina, protege y justifica la miseria de mi pueblo durante los últimos cincuenta años.
Estados Unidos es el autor de 53 años de sufrimiento, muerte, dolor, ocupación, opresión, abandono e injusticia.
Estados Unidos es el usurpador del derecho a la democracia, los derechos humanos, las libertades civiles, el desarrollo y a una vida digna.
Estados Unidos es el cómplice y promotor de la ocupación, segregación, represión, terror y robo de tierra por parte de Israel.
Estados Unidos es el protector, mantenedor, sostenedor y garante del despotismo, dictadura y brutales atrocidades, teocracia, oligarquía y monarquías en el mundo musulmán.
Estados Unidos es el poder diabólico que deniega a mi pueblo la libertad frente a la ocupación extranjera nazi, que asesina niños y usurpa nuestra tierra.
Estados Unidos es el tirano y dictador mundial que roba a cientos de millones de árabes y musulmanes su derecho a elegir libremente a sus gobernantes y leyes, porque le da pánico la llegada de la democracia al mundo musulmán.
Estados Unidos nos trata a mí y a mi pueblo como "hijos de un Dios menor".
En resumen, Estados Unidos me ofrece una de dos opciones: O acepto sumisamente una esclavitud y opresión perpetuas, o me convierto en un Osama Bin Laden. Honestamente, no existe una tercera opción, y si es que existe, permítanos verla.
No estoy exagerando en absoluto. Todo el mundo sabe que las políticas y comportamientos estadounidenses en el mundo musulmán fomentan el extremismo e impiden la moderación.
De hecho, debo decir que lo primero conduce a lo segundo en una simple relación de causa/efecto.
Así que, Estados Unidos, por favor no me conviertas en un Osama Bin Laden.
No quiero ser uno. Odio asesinar a personas inocentes, en nuestra religión, asesinar a seres humanos inocentes equivale a asesinar a toda la raza humana.
Sé que "odiar" está mal. De hecho, me esfuerzo por no permitir que mi odio al gobierno estadounidense y sus políticas asesinas, pase de un estado estático a otro dinámico.
Sin embargo, otros, que odian a los Estados Unidos más que yo, no están en condiciones de practicar tanto autocontrol, tanta represión a sus quejas y tanta "sabiduría".
Pero el odio estático es, en última instancia, una rabia contenida, que espera el momento de la explosión. Ya está explotando en el rostro de Estados Unidos.
Sé que el odio puede ser ciego y mortal. Pero también sé que la opresión, como claramente señala el Sagrado Corán, es peor que el asesinato.
Por eso intento, incluso me esfuerzo, en convertir mi odio a los Estados Unidos en lo más racional posible, lo más constructivo posible, e incluso lo más humano posible. Pero no porque Estados Unidos merezca ser tratado de forma humana.
Los exterminadores de cientos de miles de iraquíes, libaneses y palestinos no merecen respeto.
Son despreciables asesinos de masas al estilo de Hitler.
Mi meta, como la de mi pueblo, es ser libre de la opresión y ocupación israelíes, apoyadas y financiadas por Estados Unidos.
Quiero ser libre de la ocupación judía, de la segregación judía y del racismo judío.
Quiero ser libre de una vida de bloqueos viarios, puestos de control, campos de detenciones, zonas militares cerradas, "blanco de asesinatos", confiscaciones de tierra, demoliciones de casas, y sí, de masacres diarias.
También quiero ser libre del odio, incluso del odio a Estados Unidos. Pero también sé que no puedo librarme del efecto hasta verme libre de la causa, y la causa es la avaricia, codicia y hegemonía de Estados Unidos.
Todo lo que queremos es que nos dejen en paz y nos permitan vivir una vida normal y practicar los derechos y libertades que Dios nos dio, como otros seres humanos. ¿Es pedir demasiado?
Por favor, Estados Unidos, no me conviertas en un Osama Bin Laden.
Nadia Hasan y Caty R. son miembros de
Rebelión y Tlaxcala, la red de traductores por la diversidad lingüística. Esta traducción se puede reproducir libremente a condición de respetar su integridad y mencionar al autor, la traductora y la fuente.


Qué es el fascismo y cómo combatirlo


JAVIER GARCÍA (1999)
1. Cómo nos dominan
El capitalismo es un sistema social que se basa en la explotación de la clase trabajadora a manos de una minoría de la sociedad, aquellos que poseen los medios de producción, es decir, los capitalistas. El dominio de esta minoría sobre la mayoría es garantizado por el estado que es el instrumento por el cual una clase impone su dominio sobre otra.
El estado burgués garantiza el dominio social de los capitalistas mediante su control del aparato del estado. El aparato ideológico del estado -la educación, la familia, la Iglesia, los medios de comunicación, las cúpulas sindicales y políticas reformistas, etc- garantiza la difusión de los valores e ideas de la clase dominante con objeto de impedir la concienciación política y por consiguiente, la lucha, de la clase dominada. El aparato ideológico tiene, por tanto, una función preventiva. Su misión es evitar el levantamiento de la clase dominada.
A pesar de que el capitalismo ha perfeccionado notablemente este aparato, en algunas ocasiones -los momentos en que se producen crisis revolucionarias- su control social no puede ser garantizado sólo por el dominio ideológico. Es entonces cuando actúa el aparato coercitivo -ejército, policía, Guardia Civil, etc- mediante la represión violenta de cualquier movimiento que desestabilice el dominio de los capitalistas.
2. Los modelos de su dominio
En condiciones normales, la burguesía domina mediante la democracia burguesa. Existen libertades formales, se puede votar, hay partidos y sindicatos, etc. Aquí el aparato dominante es el ideológico. Los capitalistas pueden prevenir cualquier levantamiento social mediante su dominio ideológico que se traduce en un bajo nivel de conciencia de las masas de trabajadores, en la domesticación de las cúpulas sindicales y políticas obreras, en el aislamiento de la vanguardia revolucionaria, etc. Este modelo se da normalmente en mayor o menor medida en países capitalistas desarrollados.
Otro modelo es la dictadura burguesa o bonapartismo. Aquí el aparato dominante es el policíaco-militar. La burguesía deposita su confianza no en los líderes políticos a su servicio, si no en una junta militar. Se suspenden las libertades, se persigue a los opositores, se reprime al movimiento obrero, etc. Existen muchos tipos de dictaduras burguesas. Por ejemplo, la dictadura de Primo de Rivera reprimió a la CNT y al movimiento anarquista, pero toleró a la UGT y al movimiento socialista. Las dictaduras latinoamericanas, sin embargo, sin dejar de ser dictaduras, emplearon métodos propios del fascismo: el aniquilamiento físico de la vanguardia obrera y, por tanto, la destrucción del movimiento obrero organizado. Hay dictaduras que duran poco tiempo (la de Primo de Rivera duró siete años) y otras que duran más (la de Franco, por ejemplo), dependiendo de las relaciones de fuerzas entre las clases.
3. El fascismo
El tercer modelo es el fascismo. El fascismo se distingue del bonapartismo en varios aspectos y por eso hay que estudiarlo separada y específicamente. El bonapartismo se basa exclusivamente en el aparato del estado. En cambio, el fascismo, descansa en una primera etapa, en un movimiento de masas, es decir, cuenta con apoyo social. Expliquemos esto. El fascismo sólo se puede dar en períodos revolucionarios, en períodos de grandes crisis sociales, cuando no es posible ningún arreglo pacífico entre las clases, cuando la salida no puede ser otra que o fascismo o socialismo. O lo que es lo mismo o victoria de la reacción o victoria de la revolución.
La burguesía, en estos períodos, juega a dos bandas. Por un lado, mantiene la apariencia democrática -parlamento, partidos, etc- y por otro, apuesta cada vez más por el fascismo. En un período revolucionario la clase trabajadora tiene muchas oportunidades para tomar una y otra vez el poder, destruir el estado burgués y transformar la sociedad. Si no lo hace -debido fundamentalmente a que la mayoría de los trabajadores siguen todavía a direcciones reformistas y no se ha construido un partido revolucionario de masas- las masas de la pequeña burguesía y el lumpenproletariado después de poner su confianza en el campo obrero y ser una y otra vez decepcionadas se pasan al campo contrario, al de la reacción burguesa.
La burguesía atrae a estas masas con una demagogia cuasi revolucionaria y las organiza paramilitarmente. Por ejemplo, el partido nazi alemán no sólo hizo propaganda contra los judíos, si no también contra los banqueros y el capital financiero. Distinguían entre el capitalista “bueno” que dirige su negocio y el capitalista usurero o prestamista que saca beneficio del negocio de los demás. Aunque los judíos no llegaban a representar ni un 1% de la clase dominante alemana, algunos de los banqueros más conocidos eran judíos, por lo que era fácil identificar al usurero con el judío.
Por otro lado, millones de alemanes estaban en paro, al mismo tiempo que el impago de los créditos y préstamos bancarios hacía que muchos pequeños comerciantes, tenderos, funcionarios, etc fueran cada día a la ruina. De esta manera los nazis con su demagogia racista atraían a sectores sociales que habían perdido la esperanza en que el proletariado organizado pudiera ofrecer una salida.
Esos sectores eran organizados paramilitarmente y realizaban acciones violentas contra militantes obreros, sedes de sindicatos, atacaban mítines etc. Esto es otra particularidad de los movimientos fascistas. En Alemania las SA y en Italia los Fascio di Combatimento dirigieron sus ataques contra los partidos y sindicatos obreros, por muy reformistas que fueran sus líderes. Muchos pequeño burgueses, lúmpenes y obreros que son enrolados en los destacamentos de combate fascistas creen honradamente que están llevando a cabo una revolución, creen que van a acabar con el sistema... La realidad es que están defendiendo los intereses de la clase dominante y del sistema.
Cuando el partido fascista adquiere una fuerza de masas, la burguesía liquida a los demás partidos burgueses y concentra todo su apoyo en el partido fascista, con objeto de facilitar su llegada al gobierno. Pero esta es la última fase en su estrategia de toma del poder. Antes de esto, los fascistas intentan dominar la calle fomentando el terror con sus acciones -palizas, intentos de asesinato, atentados, etc-. En un principio, estas acciones tienen un carácter individual y van dirigidas contra revolucionarios, minorías étnicas, gays, indigentes, etc. Más adelante conforme avance el proceso sus ataques van dirigidos hacia las organizaciones obreras, sus sedes y actividades.
Una vez que el partido fascista alcanza el poder, el proletariado es duramente reprimido. Sus organizaciones desaparecen y son perseguidas y no sólo sus líderes, si no cualquier militante es objeto de detención, tortura y asesinato. Los capitalistas se deciden por la opción fascista cuando la supervivencia del capitalismo entra en contradicción con la existencia de un movimiento obrero organizado.
El fascismo tiene corta duración. Cuando la burguesía ha aplastado al movimiento obrero y no necesita mantener un movimiento de masas fascista, el régimen evoluciona hacia una dictadura policiaco-militar normal. En esta fase, la clase dominante se puede encontrar con el problema de una posible rebelión de los elementos que cautivó con su demagogia cuasi revolucionaria. Por ejemplo, la burguesía alemana tuvo que liquidar físicamente a los cuadros de mando de las SA, muchos de los cuáles procedían del movimiento obrero y que pretendían apartar a Hitler del poder y expropiar a los capitalistas, en lo que llamaron la “segunda revolución”. Estos elementos desclasados fueron barridos por el régimen nazi en la famosa “noche de los cuchillos largos”.
Como vemos, el fascismo es un modelo de dominio muy peculiar, que se distingue perfectamente de una dictadura bonapartista, aunque también conserve rasgos comunes.
Resumiendo:
1)  el fascismo es un régimen de dominación del gran capital que surge siempre en períodos revolucionarios y como consecuencia de la incapacidad de la clase obrera de tomar el poder y transformar la sociedad.
2)  El fascismo se basa en un movimiento de masas organizado paramilitarmente formado por las masas desesperadas de la pequeña burguesía, elementos desclasados de la clase obrera y lúmpenes.
3)  Este movimiento surge en torno al partido fascista que utiliza a estos elementos captados entre la pequeña burguesía y la clase obrera como fuerza de choque en su estrategia de toma del poder político.
4)  Dicha estrategia pasa por diferentes fases hasta que el partido fascista adquiere una dimensión de masas. Entonces, la clase capitalista apuesta decididamente por el fascismo liquidando al resto de partidos burgueses.
5)  Cuando las organizaciones obreras han sido destruidas y el peligro ha pasado, los capitalistas purgan el partido fascista de elementos “revolucionarios” para permitir la evolución del régimen hacia una dictadura bonapartista basada en el estado.

Esta es la teoría marxista del fascismo expuesta de la forma más sencilla y resumida posible. Pero no todo el mundo está de acuerdo con esto.
4. Otras explicaciones del fenómeno fascista
- La teoría socialdemócrata del fascismo afirma que existen sectores de la clase dominante interesados en derrotar el fascismo. Ponen por ejemplo, el enfrentamiento entre el capitalismo alemán y inglés durante la 2ª Guerra Mundial o el repudio de algunos importantes magnates alemanes hacia el nazismo. Todo ello para llegar a la conclusión de que no se puede luchar contra el fascismo con métodos violentos o extralegales. El estado -los jueces, la policía, etc- son los que tienen que enfrentarse a los fascistas, no los trabajadores. El movimiento obrero debe unirse a los sectores progresistas de la clase dominante para combatir desde la legalidad al fascismo. La expresión política de esta unión es el Frente Popular, coalición entre partidos obreros y burgueses. Este planteamiento clásico de la socialdemocracia fue asumido por el estalinismo a partir de 1935 en el VII Congreso de la Internacional Comunista que aprobó la política de Frentes Populares.
- La teoría estalinista del fascismo originariamente era bien distinta. No diferenciaba entre los fascistas y los socialdemócratas a los que llamaba "socialfascistas". Esto hacía imposible cualquier unidad de acción entre los obreros socialdemócratas y los estalinistas frente a los fascistas. Esta política era conocida como la política del "tercer período" que comenzó con el crak del '29 y que según los estalinistas iba a ser la crisis final del capitalismo. En ese período los socialdemócratas como habían demostrado otras veces iban a ser los salvadores del capitalismo como ocurriera en la revolución alemana de 1919 donde Rosa Luxemburgo y los dirigentes espartaquistas fueron asesinados por las tropas al mando del Gobierno socialdemócrata alemán. Los estalinistas llamaban a su táctica frente único por abajo, es decir, un frente de los trabajadores sin interferencias burguesas, lo cual es correcto, pero sin participación de la dirección socialdemócrata, lo que en la práctica impedía cualquier unidad de acción. El resultado de esta política fue que, por ejemplo, ante el peligro nazi, el PC alemán abrazó una política ultraizquierdista y sectaria que impidió por un lado, ganar a la base socialdemócrata y por otro lado, dividió el movimiento obrero, facilitando la llegada al poder de Hitler.
5. Cómo combatir el fascismo. Propuestas para el debate:
* Grupúsculos fascistas van a existir siempre. Conexiones con el aparato del estado también. Según un informe publicado en Madrid en 1994, el 13% de los miembros de BB.AA. eran miembros de las fuerzas de seguridad del estado. La cuestión es discernir cuando existe el peligro real del fascismo. O lo que es lo mismo, cuando un grupúsculo fascista puede adquirir una fuerza de masas. Para que esta variable pueda convertirse en realidad la sociedad tiene que entrar necesariamente en un período revolucionario. ¿Necesita la clase dominante el fascismo para seguir dominando? O lo que es lo mismo, ¿existe un peligro real de acceso al poder de los fascistas en Europa a corto y medio plazo?
* Existen diferentes grupos políticos de extrema derecha. Por ejemplo, el Partido de la Libertad (Austria) de Jorg Haider emplea una demagogía racista y xenófoba, pero no tiene encuadrados dentro de sus filas a bandas paramilitares. El Frente Nacional (Francia) de Le Pen o de la Alianza Nacional (Italia) de Fini han tenido o tienen estos elementos dentro de sus filas, aunque se desentienden de sus acciones. Entre estos grandes partidos y los grupos más abiertamente neonazis, ¿existe una diferencia esencial?
* Para luchar contra las bandas fascistas, crees que sería necesario exigir al Gobierno su prohibición. Es decir, ¿podemos fiarnos del estado para controlar la actividad de estos grupos o sólo podemos confiar en la fuerza de nuestra movilización?
* A la vista de la experiencia histórica, ¿que táctica debemos utilizar: Frente Popular, Frente Único o Frente Único por abajo?.


domingo, 13 de marzo de 2016

FRENTE AL INFORME DEL “CLAN ECHAZU” Y EXPULSION DEL PCMLM
Después de tanto tiempo de inercia der parte del denominado PCMLM manejado por el clan Echazu y tomando en cuenta los acontecimientos publicados en estos días, se hacen necesarias algunas aclaraciones de los que fuimos en algún tiempo miembros del PCMLM.
1.   Muchas personas que formaban parte de este partido hace mucho tiempo atrás salimos del mismo por la postura MASISTA que adoptaron los miembros de la familia Echazu y algunos “buenos” amigos de ellos (Pomar, Moya, Taborga, Prudencio, etc.); perdiendo principios y olvidando lo que supuestamente habían aprendido del Marxismo-leninismo, MAOISMO.
2.   Nos extraña que en un documento emitido por Alberto Echazu, se critique irregularidades en elecciones y manipuleo de votos para la elección de su Comité Central, no puede haber algo mas irónico cuando ellos conocen muy bien estas artimañas que su “gobierno” masista utiliza.
3.   Estamos seguros que la pelea o contradicción en el actual PCMLM, no es ideológica caso contrario algunos que a nombre de defender un “proceso revolucionario de cambio”, creen que es obligación de disputarse espacios de poder dentro del gobierno o peor aún, otros que no compartan sus posiciones de poder dentro del gobierno.
4.   En el informe político realizado por el “presidente” del presídium (Alberto Echazu) habla de su identificación político ideológica “que los distingue de revisionistas y trotskistas” realmente vemos que la mentira y cinismo manejado en el masismo ha calado fuertemente en estos seguidores del caudillo Evo Morales, ya que hablan de revisionismo como si no entendieran que ellos cayeron en lo mismo, al subirse al carro impostor del masismo y GOBERNANDO con un partido populista que quiere hacer creer al pueblo que es revolucionario.  
5.   Al igual que Evo Morales, sufren al haber sido derrotados para conformar un comité central y ser los primeros secretarios como fueron SIEMPRE dentro del PCMLM, es lamentable ver como relatan las supuestas trampas para destronarlos de sus eternos sitiales, incluso nombran a TSE, que es servil a su aliado el MAS y muy conocido por ellos. Aunque no se entiende claramente su posición ya que reniegan por parte contra Carlos Romero siendo que en la práctica son compañeros de gobierno¡¡¡¡
6.   Lo que más llama la atención es el hecho de mencionar que su familia es eterna militante del partido y tiene la osadía de mencionar que no obtuvieron beneficios o privilegios personales o familiares¡¡¡¡ debemos recordar a este señor, que en el año 2006 el PARTIDO HIZO UNA ALIANZA CON EL MASISMO pese a que muchos militantes del El Alto nos opusimos, pero por el “centralismo democrático” tuvimos que aceptarlo, nada hubiera sido esto, sino que a partir de entonces se empezó la carrera por obtener alguito del gobierno, emulando al PCB, acaso no se acuerda el cargo que tuvo Alberto Echazu como viceministro de minería??? O el cargo de Jorge Echazu en Sucre como parte algún directorio? luego el ascenso de Alberto Echazu como ministro de minería??? Sin tener siquiera ningún título haciéndose llamar ingeniero sin serlo??? Nada fuera eso… Carlos Echazu Cortez  ocupa la dirección de transparencia en el ministerio de educación, de la misma manera sin tener TITULO es llamado licenciado, el otro hijo de Jorge Echazu con un cargo en el Ministerio de Trabajo, Eso no es tener privilegios familiares??? No es tener privilegios personales??? Además debemos mencionar también que sus “militantes” nuevos Esther Pahuasi, Fabio Moya, Cesar Jiménez, el “pariente” Castellón, la Dra. Arratia (ex emenerrista) y otros buscapegas; todos ellos trabajan y trabajaron EN RECURSOS VAPORITICOS???
No nos muestra esto, el papel nefasto que jugó esta familia en nombre de un partido comunista, en nombre de una ideología, en nombre de personas, jóvenes que fueron engañados durante años para luego solo ver el OPORTUNISMO Y REVISIONISMO de un clan familiar???
Con que moral hablan y señalan de revisionistas, si ellos cayeron en la escala más baja al traicionar sus principios y convertirse en seguidores de un líder impostor; donde está la razón ideológica que ellos portan??? Acaso el gobierno de Evo Morales por decirse antiimperialista lo es??? Aceptamos las aberraciones, mentiras y oportunismo de García Linera pero es inconcebible aceptar que los supuestos MLM no puedan ver la corrupción, la debilidad ideológica, la falsedad y mentira que tiene el actual gobierno.
Por esto también debemos aclarar a los “actuales miembros en disputa del PCMLM” que no es cierto que Alberto Echazu trabaje en el gobierno a título personal, eso se quiso hacer ver, pero podemos hacer llegar a ustedes el documento de ACUERDO PCMLM-MAS DE ALIANZA ESTRATEGICA realizado y propagandizada en su propio periódico el año 2006.
Suponemos que es por salvar la imagen del partido, sin embargo eso será algo duro de lograr, la mayoría consciente de la población se ha dado cuenta que el PCB y el PCMLM son lo mismo: traición, oportunismo, revisionismo, mentira e impostura junto con sus aliados masistas.
El verdadero trabajo revolucionario esta en las bases populares, los pobres que hasta el momento no conocen lo que es el “cambio”, los que sienten en la sangre la verdadera emancipación contra la opresión y los imperios que tratan de dominar nuestro planeta.


DESENMASCAREMOS LA TRAICIÓN, EL REVISIONISMO Y OPORTUNISNO ¡¡¡¡¡

viernes, 3 de julio de 2015

El Pensamiento de Mao Tse-tung sigue alumbrando la senda victoriosa de la revolución proletaria mundial



¿Cuántos hoxhístas se necesitan para cambiar una bombilla?

Si alguien estudia el Congreso albanés se ven los graves problemas económicos que ellos tienen, ese camino que siguen  no fue tomado por Ramiz Ali; sino por Hoxha. Hoxha escribía en 78 que en Albania ya no existía clases antagónicas. Sabemos muy bien lo que que resulta de eso, pues Mao ya trabajó muy bien la cuestión”.  
[Presidente Gonzalo,  entrevista al El Diario, 1988]

 ¿Quién de nosotros no ha escuchado una broma como, "¿cuántos becarios son necesarios para  cambiar una bombilla?". Y sabes ¿cuántos seguidores anti-maoístas de Enver Hoxha se necesitan para resolver un problema de orden económico y social?

¿Cuántos partidos seguidores del marxismo-leninismo "purísimo" de Enver Hoxha están actuando en la guerra popular, o mejor,  haciendo la revolución?

Nuestra crítica se dirige especialmente al Partido Comunista de Colombia (marxista-Leninista) / Ejército Popular de Liberación. En estos 50 años del rompimiento de los comunista colombiano y su reorganización en 1965, los 40 años de la muerte del gran dirigente comunista colombiano Pedro León Arboleda, y de los 40 años del cierre  operaciones de la guerrilla en Araguaia, expresamos nuestro repudio a la estupidez de los seguidores de Enver Hoxha, que jugaron en la mierda procesos revolucionarios que actualmente colocarían al imperialismo en jaque, como en Brasil, Colombia, Etiopía y muchos otros lugares.


De hecho, desde su surgimiento hasta la escisión  chino-albanesa en 1976-1977, el Partido del Trabajo de Albania prestó gran ayuda al movimiento revolucionario internacional, especialmente entre 1962 y 1978 cuando la lucha estaba focalizada contra el imperialismo occidental y el socialimperialismo soviético. Tirana, capital de Albania, fue abrigo de muchos exiliados políticos, entusiastas de la revolución y fortaleza contra las aberraciones ideológicas que surgían en los centros académicos de Europa Occidental y el sabotaje revisionista en el este. La antigua radio Tirana hacía emisiones diarias en  portugués y castellano, revolucionarios de todo el tercer mundo se inclinaban alrededor de las radios en las selvas para escuchar las palabras de apoyo y noticias revolucionarias de Europa. Así también era cuando llegaba el horario de las transmisiones en portugués y castellano en la antigua radio de Pekín.
Hasta ahí todo bien, sin embargo, la confusión política-ideológica que se siguió después de  la muerte de Mao mostró la incapacidad del Partido del Trabajo de Albania en liderar una gran ola revolucionaria a escala mundial  como la China estaba haciendo hasta el final de los años 70. Mucho de haber roto con China, los albaneses, especialmente Hoxha cualparon al Presidente Mao por esta desgracia (la restauración del capitalismo en China) y tantas otras, de modo que no fue capaz de comprender a el pensamiento de Mao en la época de la unidad entre los dos países, y en varios casos, donde Hoxha decía de haber hecho “descubrimientos” en el Marxismo-Leninismo, no pasaban de copias fayuca de artículos escritos por el Presidente Mao en los años 30 y 50.

Toda la lucha albanesa contra el "revisionismo maoísta"  fue tiempo perdido, nosotros, los maoístas somos como el rabo de lagarto, terminó Mao, terminó Lim Piao, Grupo de los Cuatro y el socialismo en China, sin embargo, seguimos nuestro desarrollo por debajo de los paneles del sistema, sin entregar las armas, y haciendo lo posible por dinamitar el parlamentarismo burgués y todas sus instituciones que se encuentran en avanzado estado de putrefacción. Seguimos desarrollando guerra popular, haciendo experimentos científicos sociales (movilizando a las masas para el boicot de elecciones, creando y fortaleciendo bases de apoyo, atrayendo elementos de las masas oprimidas para los nuestros medios) y experimentos bélicos (aprendiendo a hacer bombas, trabucos, hackeando sites, ondas de radio y todo aquello que la reacción ya conoce y tanto teme), sin precisar de urnas.

También fue tiempo perdido luchar contra una línea ideológica que, si hubiese sido adoptada por el PTA, probablemente habrían prolongado la vida del socialismo en Albania, o al menos, habría motivado suficientemente a las masas como para volver a las montañas y combatieran en  una guerra popular prolongada contra los restauradores del capitalismo. 


Ramiz Alia, que fue el sucesor escogido por Enver Hoxha, no fue capaz de salvar al país que según Hoxha, había "entrado en la fase socialista", muy por el contrario, fue el responsable del colapso del "nido de las águilas bicéfalas" .

La experiencia Hoxhista en Brasil

Tanto en Brasil como en Colombia a finales de los años 70 la línea dogmato-revisionista  albanesa tomó cuenta de la cúpula de los Partidos Comunistas, colocando división, y  freno en el seno de procesos revolucionarios desatados en el final de los años 60 e inicios de los 70. Mucho del trabajo arduo y sacrificio de importantes revolucionarios fue colocado por debajo tanto por la línea revisionista de Albania post-76 cuanto por la línea revisionista de Teng Xiao-ping en China.

Nosotros comunistas brasileiros y tal vez algunos camaradas de afuera  también conozcan lo básico de la historia del PCdeB,  que se desarrolló como una ruptura con el oportunismo de PCBrasileiro y la camarilla de Prestes en 1962   y que diez años más tarde experimentaría aplicar el principio de la guerra popular prolongada, sin embargo debido a la falta de preparación del Liderazgo, la guerrilla  fue llevada al foquismo y no logró reponer las bajas sufridas, tanto en recursos humanos cuanto en material bélico, a pesar de haber herido y eliminado varios soldados del ejército, no consiguieron recuperar ningún fusil o ametralladora de los fascistas. Empero, como el marxismo-leninismo-maoísmo es una ciencia, la guerrilla de Araguaia debe no debe ser considerada apenas como un acto heroico o como una tentativa más o menos de comenzar una guerra popular, sino como un experimento científico, cuyo análisis de los resultados hecha por Pedro Pomar (principalmente) y Angelo Arroyo revela cómo proceder correctamente y reiniciar  y / o continuar el trabajo de desarrollo del ejército Nuevo Tipo bajo el comando del Partido en Nuevo Tipo.

Sin embargo, en la época (1972-1976), el Partido Comunista de Brasil ya estaba siendo contaminado por la línea dogmato-revisionista de los albaneses, cuya difusores principales fueron João Amazonas y Diógenes Arruda. Una línea divisoria entre "maoístas" y "hoxhaístas" ya estaba tomando forma en el partido a mediados de los años 70, si nos ojeáramos las ediciones del periódico La Clase Obrera de la década de los 70, veremos un mixto, entre artículos que exaltan la guerra popular, y artículos que exigen la formación de "una asamblea constituyente y democrática", es decir, era la guerra popular contra el oportunismo electoralista heredado de los oportunistas  anteriores.

Golpes internos y especialmente externos causaron con que ​​la dirección del PCdeB nunca más  retornase a la región de Araguaia, a no ser para buscar los restos perdidos de nuestros guerrilleros (decimos nuestros porque no luchaban por el oportunismo electorero, eran guerrilleros del pueblo, entendían las enseñanzas de Mao Tse-tung incluso mejor que algunos de los líderes PCdeB que poco después llevarían al partido a abandonar el camino de la lucha armada y colocarían al partido como mero apéndice del PT. ¿Cuántos partidos y organizaciones que gritaban Revolución también se convirtieron o en alas del PT o en alas del MR-8 (hoy  un partido electorero llamado PPL).

Los primeros experimentos en América Latina y la experiencia de la guerra popular en Colombia

Antes de la gran ruptura entre el PCUS y el PCCh en los años 60, bien antes de la guerra popular en el Perú en 1980, en América Latina algunos partidos ya estaban tratando de aplicar la línea de la guerra popular prolongada, o por lo menos basados en levantamientos campesinos, como fue el caso del Partido Comunista Salvadoreño, que en 1932 protagonizó la sublevación de los indios y campesinos que tomó cuenta de la mitad del país, infelizmente, a falta de práctica llevó a la muerte de millares de comunistas, campesinos y a  la casi extinción de las tribus indígenas en El Salvador.

Después del levantamiento campesino-indígena se ocurrió el levantamiento  de 1935 en Brasil, a diferencia de allá, el levantamiento no se produjo en pequeñas granjas y aldeas de ciudades pequeñas, sino en los cuarteles de las grandes ciudades como Río de Janeiro, Natal y Recife. La idea del liderazgo era hacer la revolución "al contrario", partir de las ciudades hacia el campo, lo que se mostró un error total a pesar de las advertencias de los apoyadores internacionales del Partido Comunista en el Brasil. Sin embargo, cuando la sublevación fue sofocada en noviembre del 35, las columnas militares que marchaban  hacia el interior se dispersaron y se organizaron en pequeñas guerrillas, siendo que la del Río Grande del Norte que tenía un poco más de 30 combatientes, desbarataron varios ataques policiales y resistieron hasta los primeros meses de 1936. Unos diez años más tarde el PCB  nuevamente  organizaría núcleos del Ejército Popular en los levantamientos campesinos en Porecatu en el estado de Paraná, sin embargo, finalizaría la lucha después de la entrega de tierras a los campesinos y a la participación en el medio electorero en los años 50.

Otra experiencia un poco más duradera ocurrió en Paraguay entre 1959 y 1965 en FULNA (Frente Unido de Liberación Nacional), frente liderado por el Partido Comunista Paraguayo, sin embargo, debido a las luchas internas entre la aplicación de la línea de la guerra popular y del foquismo, (algunas columnas guerrilleras actuaron como en la guerra popular, y otros seguían el modelo cubano, no había unidad) la Organización acabó desmantelada interna y externamente en 1965 acaba desmantelada la organización interna y externamente en 1965, de modo que los comunistas paraguayos apoyadores de la guerra popular se reorganizaron como el Partido Comunista de Paraguay (PCdeP) y sólo conseguirían  por la segunda y última vez una tentativa de la guerra popular en 1980, que fue rápidamente contenida por las tropas fascistas de Stroessner ...

Pero una de las primeras, si no la primera experiencia completa y bien sucedida de guerra popular en América Latina antes de que el Perú inició en Colombia. Lejos de la línea guevarista y en la época  pro-soviética de las FARC y el ELN, el Partido Comunista de Colombia - Marxista Leninista reorganizado en 1965 asumió el trabajo de constituir un nuevo tipo de Ejército Popular de nuevo tipo entre el pueblo colombiano, que en poco tiempo pronto consiguió desatar una guerra popular, así, en agosto de 1966, se formó el primer destacamento Ejército Popular de Liberación.

 No precisó mucho tiempo para que el EPL colombiano se tornase en blanco de las campañas de cerco y aniquilamiento del ejército fascista colombiano. La primera campaña de cerco y aniquilamiento tuvo lugar en 1968, en el que muchas plantaciones, casas y vidas fueron destruidas por el ejército colombiano, y en aquel cerco cayó Pedro Vásquez importante líder del Partido y del EPL. Sin embargo, estos duros golpes forjan al Partido y al Ejército del Pueblo en el fragor de la batalla, haciendo que aniquilasen a 200 soldados del ejército fascista colombiano, y hasta el año de 1970 después de la segunda campaña de cerco y aniquilación, el EPL ya contaba con 17 destacamentos guerrilleros, según el informe del periódico La Clase Obrera de octubre de 1975.

Hasta aquella fecha, el Ejército Popular de Liberación todavía contaba áreas donde se estaba construyendo el Nuevo Poder, a través de las Juntas Populares, y la planificación de la economía local. Esta era el poderoso PCdeC-ML que trajo esperanza a las masas y desbarataba batallones del ejército fascista colombiano. Empero, los tiempos han cambiado... El fin del socialismo en China, la fuerte influencia del marxismo-leninismo escolástico y petrificado del Partido del Trabajo de Albania llevó no sólo los comunistas colombianos, sino también a muchos otros partidos por caminos confusos que los llevaron al final de las cuentas, entregaran las armas a cambio de "acuerdos de paz" y, o, a cambio de "elecciones libres". Hasta 1980, dentro del partido había una línea que defendía y aplicaba el Pensamiento de Mao Tse-tung, sin embargo, en aquel año, durante el Congreso PCdeC-ML, el partido abandonó los conceptos correctos de Presidente Mao afirmando que "debe centrarse militarmente en las zonas industriales ", sin embargo, esto sirvió como una puerta de escape para el partido iniciar el proceso de capitulación. Las primeras conversaciones de paz tuvieron lugar en 1984, habiendo sido roto a mediados de 1985. Luego hubo una gran deserción del EPL en 1989, y desde la década del 90 el partido está "luchando" por los acuerdos de paz, poseyendo armas modernas, pero lejos de las masas, como puede verse en este informe publicado en noviembre 2014 intitulado:

 " MENSAJE AL ENCUENTRO POR LA PAZ " A TODAS LAS MUJERES Y HOMBRES DEL PUEBLO COLOMBIANO".
"Nos unimos ante el clamor para un cese de fuego bilateral y las hostilidades así como a la derogatoria completa de la legislación de guerra. Saludamos el apoyo y la solidaridad mundial que brindan los pueblos hermanos y a la comunidad internacional   a los esfuerzos por una paz con justicia social en nuestro país. Todo esto es un gran estímulo para nuestro pueblo y todos los luchadores para se manterem n abriga pelas las conquistas democráticas".

El EPL entrega las armas al Estado fascista
Tanto el partido como el EPL aún existen, y actúan en el territorio colombiano, sin embargo, de una manera mucho menos intensa de aquello años 70 y con una línea política muy diferente del partido organizado por Pedro León Arboleda y Pedro Vásquez. Peor de que haber abandonado el maoísmo, haber hecho varios acuerdos de paz con las bendiciones de los albaneses en los años 80, ahora está en pedir tregua para el gobierno colombiano, dispuesto a entregar sus armas y desmovilizar a los guerrilleros en cambio de reformas en un sistema tan podre y corrupto que es el gobierno burocrático-burgués de Colombia…

La solución es: ¡Más y más guerra popular!o abandono da toda-poderosa luz

En un momento tan complejo como el de este siglo, donde el nivel de vida de las masas es cada vez peor, donde los gobiernos burocráticos burgueses están cada vez más cortando los derechos del pueblo, mediante la aprobando leyes cada vez más fascistas. En esta época donde nuevas tropas estadounidenses desembarcan en América Latina, y sus mercenarios islámicos causan daño al pueblo del Medio Oriente y en varias regiones de África, el abandono de la todopoderosa luz de guía del presidente Mao Zedong, las entregas de armas no son opciones, la esperanza en un  cambio de gobierno a través de conversaciones de paz con narco-gobernantes no es y no será una solución a los problemas que se encuentran en Colombia, Perú o cualquier otro país en las garras del capitalismo…a solucionar
Este tipo de contradicción (entre el imperialismo y los pueblos oprimidos) no se resolverá apenas con acuerdos de paz, no es "la paz de los cementerios", como dicen los camaradas del PCP, sino la solución al flagelo del imperialismo será la guerra popular en escala global, cada pueblo oprimido, el pueblo de cada colonia  remaneciente, el pueblo de cada semicolonia debe organizados en un Partido Comunista de Nuevo Tipo, formar un Ejército de Nuevo Tipo y un Frente Unido de Nuevo Tipo para levantarse contra el imperialismo y sus lacayos de fuera y de dentro. Esta avanzada concepción delineada por el Presidente Mao no fruto de un mero militarismo, una simple belicosidad, sino una tarea urgente, que tiene como objetivo resolver problemas como la deforestación, la invasión de las tierras indígenas, la intervención militar criminal, la corrupción en los gobiernos, mala distribución del ingreso, la trata de personas, tráfico de drogas, problemas grandes y problemas pequeños que aquejan al mundo entero debido a la ganancia de las potencias y sus tentáculos de "empreendedores". ¿O se cree que los imperialistas entregarían en bandeja todas sus fuentes infinitas de dinero? Eso sólo existe en las canciones de Los Beatles.

Guerra Popular hasta el comunismo
La ilusión con las elecciones dentro de los límites de gobierno burocrático-burgués o el capitalismo avanzado debe ser rechazada por las organizaciones populares y revolucionarias. Vivimos bajo sistemas completamente desiguales, por dentro y por fuera. Aunque sea en un contexto donde hay claramente regímenes dictatoriales como las dictaduras latinoamericanas de los años 70, la vía parlamentaria dentro de los límites del estado burgués es una gran trampa para los que no está bien esclarecido. ¿Cómo podemos entregar las armas a gobierno serviles del imperialismo? Cómo dejar de lado todo lo que las viejas instituciones hicieron al pueblo y a los revolucionarios? ¡Entregar las armas, firmar acuerdos de paz y amnistía con los viejos gobiernos no es mera conciliación, sino una gran traición a la lucha por la libertad del pueblo!

“Incluso si los capitulacionistas, que conspiran por la rendición y la ruptura, consigan tener éxito temporalmente (tomando) la sartén por el mango ellos no conseguirán más que terminar desenmascarados y castigados por el pueblo”
 (Mao Tse-tung, Contra las actividades capitulacionistas, 30 de junio 1939)